Diles: “Ya sea que Lo invoquen diciendo: ¡Oh, Dios!, [o lo hagan diciendo:] ¡Oh, Compasivo!, como quiera que Lo invoquen, [Él los oirá]. Sepan que Él posee los nombres [y atributos] más sublimes”. Cuando realices una oración modera tu voz en la recitación, no la hagas con voz muy alta ni tampoco en silencio.