El zakat debe ser distribuido entre los pobres1, los necesitados2, los que trabajan en su recaudación y distribución, aquellos de los que se desea ganar sus corazones3, la liberación de los esclavos4, los endeudados5, la causa de Dios6 y el viajero insolvente7. Esto es un deber prescrito por Dios, y Dios lo sabe todo, es Sabio.